¿De dónde somos?

Imagen de Chatgpt al pedirle una persona que es de varias partes del mundo
Por: M. Ajhuacho
En un curso corto sobre política exterior, me senté junto a un compañero de la Escuela Diplomática Española. Me presenté y le pregunté: "¿De dónde eres?". Un poco dubitativo, él respondió que era de España. Reformulé la pregunta y le aclaré si venía de Madrid o de otra parte (ya que el curso se realizaba en la capital). "Sí, de Madrid", me dijo. Unos minutos después, se dirigió a mi nuevamente y dijo: "En realidad, soy de Brasil, pero un profesor mío me sugirió que dijera que era español, por estudiar diplomacia aquí". "No hay problema", le respondí, "supongo que uno puede ser de varias partes a la vez".
A lo largo de mi vida, me he mudado muchas veces: de ciudad, de país, de continente. Una pregunta frecuente cuando conoces gente nueva es "¿De dónde eres?". Suelo responder con el lugar donde nací, si estoy en Bolivia, y con el nombre del país si estoy fuera. Pero, realmente, ¿soy del lugar donde nací? ¿Siempre seré del mismo lugar?
En Bolivia es muy común ver en redes sociales expresiones de orgullo regional cuando se celebra alguna efeméride departamental. Si es aniversario de Oruro, la gente publica algo que los hace sentir orgullosos de su lugar, con frases como "100% orureño" o "mi bella tierra". Lo mismo ocurre con los otros departamentos. Tengo un par de amigos que nunca pierden la ocasión de celebrar el aniversario de su departamento; en particular, aquellos que pregonan su lado cochalo en el aniversario de Cochabamba. Lo curioso es que algunos de estos amigos jamás han vivido en Cochabamba, pero nacieron allí por alguna circunstancia. Yo he vivido casi 10 años en Cochabamba y, sin embargo, no me considero cochalo.
No quiero dar la impresión de que reprocho a una parte o a la otra. Pienso que está bien que cada uno tenga sensación de pertenencia por el lugar que desee o que se sienta orgulloso de donde nació. ¿Pero eso es correcto? O ¿Dónde naciste es definitivamente de donde siempre serás? Si ese fuera el caso, mi compañero siempre sería de Brasil y bajo ningún concepto de España.
Recientemente, me gusta decir que soy de lugares distintos al lugar de mi nacimiento, pero la gente no suele reaccionar de forma natural al escucharlo. "Mentira, tú eres de Bolivia", suelen decir en tono firme e intransigente. Supongo que algo similar le ocurrió a mi compañero de Brasil; tal vez por eso tuvo el impulso de corregirse frente a mí ese día.
Tengo una sobrina de 11 años. Nació en Cochabamba y vivió allí sus primeros cinco años; luego se mudó a Oruro, donde ya lleva seis años. Sin embargo, cuando le pregunté de dónde era, ella me respondió, convencida, que era cochala. Le pregunté si no se sentía orureña, ya que la mayor parte de su vida ha transcurrido en Oruro. Pese a que la mayoría de sus recuerdos son de su vida en Oruro, ella se mantiene firme en que es cochala. No representa ningún conflicto de identidad para ella; seguramente tiene sus razones, que son completamente válidas. Pero es interesante notar que, sin que nadie le haya enseñado explícitamente, ella entiende que es de donde nació. ¿Cómo aprendemos esto?
Quizá por eso, cuando digo que soy de un lugar distinto al de mi nacimiento, la gente suele reaccionar corrigiéndome y advirtiéndome que no puedo cambiar esa realidad. Parece que uno no puede ser de donde le plazca.
Yo creo que uno puede ser de varias partes. Evidentemente, soy del lugar donde nací; conozco Oruro como la palma de mi mano, pero también soy cochalo, checo y vallisoletano, en todos los casos de pura cepa.
Cuéntame, ¿tú de dónde eres?


Comentarios